
Nace un nuevo monstruo. O por lo menos, estoy sufriendo los dolores del parto.
No tengo la menor idea de lo que saldrá de todo esto, pero estoy decidido a investigarlo empíricamente.
Antes de seguir, siento el deber moral de no olvidar mis raíces, de no dejar en un servidor olvidado el verdadero punto de partida de esta bitácora informática.
Destaco con colores el siguiente link: http://fotolog.terra.com.ar/elaracnido.
Ahí nacieron los primeros escritos informáticos, los primeros divagues mentales más o menos acomodados con estructuras semánticas. Invito a todos a que recorran esas líneas primogéneas y vean un poco de la terrible criatura que he llegado a ser.
Hecha la aclaración que amengua un poco la traición, continúo con este texto introductorio que tiene dos intenciones: ser la entrada inaugural en Blogspot y dar un poco de contexto a esta mudanza virtual.
El universo Terra fue el primero que abrió sus puertas de par en par para que mis amigos terrícolas pudieran dejar sus opiniones sin la necesidad de estar logueados a Terra o de tener un perfil propio creado. Es decir, cualquier paparulo que pasara por allí y quisiera dejar un comentario, estaba habilitado para hacerlo. Ese detalle fue el que logró que Terra sea el ganador, incluso por sobre Fotolog y Netlog, que eran las sensaciones del momento.
Pero, por motivos que no tengo ganas de explicar acá (aquellos lectores curiosos siéntanse libres de navegar por el “Mundo Arácnido” y no demorarán en deducirlos) los temas en el blog se tornaron recurrentes, aburridos, más de lo mismo desde diferentes ópticas.
La necesidad de cambio es/fue imperiosa. Borrón y cuenta nueva… o mejor dicho, borrón y estreno de blog. No creo que los motivos que impulsaron a este cambio se modifiquen de alguna manera, pero no podrán juzgarme por no intentarlo.
Así que, después de todo esto, encallo mi barco en Blogspot, sopesando la no limitación de caracteres al momento de escribir una entrada por sobre cualquier otra característica técnica (que no son pocas). No es que sea el escritor más fructífero, pero supero ampliamente los 4000 caracteres que imponen en otros sitios.
Entonces, lleno de ideas locas y de energías renovadas tras el cambio, arranco con este nuevo emprendimiento… con la pata izquierda.
Creando el perfil de la cuenta, me encuentro con una realidad que me paralizó. La descripción del blog sólo permite 500 caracteres.
Una gota fría nació en mi nuca y corrió por la espalda, llegando hasta un lugar donde mejor no describo, erizando todo mi cuerpo. ¿Cómo puede ser que estos muchachos de Google crean que con 500 letras se puede describir todo lo que uno puede llegar a ser a través de la escritura? ¿Qué se tomaron?
El texto original era:
"Un lugar donde se mezclan, sin inhibiciones ni caretas, un señor llamado Dolina con otro de apellido Parker; una banda roja que cruza el alma, una espada que crece con cada revoleo, un montón de figuritas sin la difícil, tardes de Calamaro, Sabina y Fabulosos Cádillacs, mates mediantes; Salgari, Verne y Twain, en una sóla aventura; Maradona, Bochini y Borghi de la mano de Hrabina, Gamboa y Gordillo; el negro y el blanco, pero sin formar el gris… En fin, un sinnúmero de situaciones y personas que, de una manera u otra, forman parte de este universo blogeano.
Pero, predominan de manera destacada, una puñado de desequilibrados, con la mala fortuna de tenerme como amigo y la suficiente condescendencia como para dejar comentarios en un sitio como éste debido al afecto (o vaya a saber uno qué sentimiento) que tienen por mí."
Si bien apenas me excedí por 328 letritas, el sólo hecho de saber que estaba limitado ya me puso de mal humor. Pero bueno, tomando un Nervocalm y bajándolo con soda, decidí seguir adelante con el emprendimiento. Reduje un poco el conteo de letras tratando de no perder la esencia del texto y creo que lo logré. Eso es más preocupante todavía, porque quiere decir que todas las demás letras, en realidad, sobraban.
¿Será que los cráneos de Google no eran tan bobos entonces? ¿Será que el bobo era yo? Otra vez la gota fría.
No sé cómo lo logro, pero mis textos con intensiones aclaratorias terminan siempre embarrando más la cancha. Como corresponde, este no será la excepción.
¡Bienvenidos a Pabloland, amigos! Espero sean parte de esta villa miseria adornada con chalecitos de ladrillos vistos.
Para no dejar tan turbio el asunto, termino el primer post con el punto final que viene precisamente ahora:.